Archivos para marzo, 2015

Definiciones tentativas

Publicado: marzo 7, 2015 en Antropología
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1) El hombre es el animal que adora al Pueblo, pero odia al vecino. Aunque el Pueblo sea un conjunto compuesto por subconjuntos de ásperos vecinos. La conclusión es que el hombre aprecia al Pueblo si y sólo si el Pueblo es un conjunto vacío, o una abstracción lo bastante etérea para dejarse amar.

2) El hombre es el animal que ama la democracia e incluso quiere más democracia. Pero las asambleas de vecinos le parecen un coñazo.

3) El hombre es esa criatura que defiende el pensamiento crítico porque lo dice Fulano, y Fulano siempre tiene razón.

Libracos
Como algunos ya saben, este año estoy estudiando un máster en Lógica y Filosofía de la Ciencia, más por hobby que por otra cosa. Es interuniversitario y semipresencial, lo que a efectos prácticos significa que puedo escuchar las clases en pijama. Mi recorrido era natural: desde hace años me molaba el mundillo de la ciencia como actividad humana y búsqueda de verdades intersubjetivas sobre el universo, la vida y todo lo demás. Dada la manera en que transforma nuestra historia y el presente, lo que llamamos “ciencia” y sus derivaciones son, por así decirlo, bichos que hay que estudiar en todas sus dimensiones. Si los miembros del Círculo de Viena valoraron en 1929 a su tiempo como la época que daría la bienvenida a una concepción científica del mundo, en el siglo XXI, si cabe, esto es todavía más importante.

Por otro lado, también me interesaba todo el vasto universo de la historia de la ciencia, un ámbito que suele sufrir el azote del activismo, ya sea para mostrar una imagen presentista (y falsa) de la historia de la ciencia como Lucha Eterna del Progreso y la Verdad contra la Reacción™, ya sea para ser destrozada sin misericordia por los apologetas religiosos. Entre el fuego cruzado, hay un oasis de paz relativamente ignorado, por ser más aburrido que las visiones extremas e ideológicas, donde habitan algunos historiadores de la ciencia eruditos que hacen un trabajo estupendo.

Y bueno. Como ya estoy en el segundo cuatrimestre y algunos, que están tan chiflados como para querer ser filósofos de la ciencia, me han preguntado por las redes sociales qué les aconsejaría, me gustaría decir un par de cosillas muy breves, en plan cuñao.

1) Lee más ciencia que filosofía de la ciencia. Desde ya. Que sí, que leer a Popper y a Kuhn está muy bien, y no nos olvidemos del pobre Lakatos, pero si la filosofía de la ciencia se transforma una escolástica de los clásicos y no leemos los artículos relevantes de revistas como Nature o Science, no nos hará caso ni el Tato. Desde luego, para acometer tan épica empresa tenemos que…estudiar ciencias. Sí, suena ridículo y lógico, pero he visto el panorama y el caso del filósofo de la matemática que no sabe resolver una ecuación de segundo grado, o el del filósofo de la biología que no comprende el ciclo de Krebs o no tiene ni zorra de genética de poblaciones son posibles y se dan más veces de lo que queremos creer. Yo mismo, hace unos años, metí la pata en algunas cosas porque caí en el bocachanclismo al que todo filósofo está en potencia por naturaleza, esa hybris filosófica de abarcar todo el cosmos en la mollera. En mi trabajo de fin de grado (de filosofía de la biología) hay datos incorrectos y algunos marcos teóricos que ahora me dan vergüenza. No pasa nada. A estudiar, copón. Puedes empezar con libros de bachillerato de la ciencia en la que te quieres especializar como filósofo. Luego, cuando puedas hacer solito un examen de Selectividad de tu ciencia con Sobresaliente, avanza más y más. Tochos universitarios. Artículos recientes de revistas académicas top. Nada de hablar de la naturaleza humana usando El mono desnudo de Desmond Morris de 1967. Anda que no ha llovido desde entonces y ahora sabemos un par de cosillas más. No leas únicamente libros de divulgación, por el amor de Dios, aunque estén de lujo para comprender algunos conceptos difíciles o para una visión panorámica que se lee con deleite del asunto. Un filósofo de la ciencia que sólo lee libros de divulgación es como un filólogo clásico que no sólo no ha leído entero ni un libro en griego, sino que prefiere las traducciones, y no precisamente las de Gredos. Aspira a conocer a tu espécimen al nivel de un licenciado o graduado en la carrera correspondiente. Es más, si tienes tiempo y dinero, estudia la carrera o haz algunas asignaturas. O prueba con Coursera. Todo vale. ¡Empieza ya!

2) Como extensión de 1, relaciónate constantemente con científicos de verdad y con instituciones científicas. Soy socio y redactor de la plataforma de divulgación científica Hablando de Ciencia, que ha sido una gran oportunidad para entrar con contacto con investigadores y científicos en activo, intercambiar opiniones, cosmovisiones e ideas y demás. También suele significar un estupendo baño de agua fría a las pretensiones de soberbia y dogmatismo o egomanía que todos los filósofos llevamos dentro y que, cuando se desmadran, producen Žižeks. En las redes sociales, sigue a gente que adore el rigor y que sea tiquismiquis. Así, si dices alguna burrada y te contestan, aprenderás.

3) Si hablas de filosofía de la biología, hablas de biología, aunque sea de una manera muy teórica y especulativa. Es decir: te expones a la refutación de los biólogos y a lo que los especialistas descubran y opinen al respecto. ¿De verdad crees que sólo un filósofo de la ciencia puede tratar con rigor “el problema de la definición de especie biológica”? Pues te equivocas. Un biólogo experto en taxonomía y filogenia te puede dar mil vueltas. Son las reglas de juego y hay que conocerlas. Si, en cambio, quieres hablar de una filosofía de la biología inventándote por completo la biología, tú sabrás lo que haces, pero no te enfades si algún biólogo que te lea por accidente ridiculiza tu trabajo. Esto sirve para cualquier “filosofía de”, en general. No vale lloriquear. A los debates de alto nivel se viene llorado y meado de casa.

4) Hay un nicho muy bueno para filósofos de la ciencia en el mundo de la divulgación científica. Algunos filósofos saben escribir muy bien y tienen una perspectiva curiosa y analítica, rasgos muy útiles para ilustrar los hechos científicos de formas originales. Conocer la historia del pensamiento y detalles friquis de la cultura pop puede generar una sopa primigenia que posibilita la divulgación de la buena, como la de los míticos y barrocos ensayos de Stephen Jay Gould.

Pues esto se me ocurre por ahora. Ya me dirán ustedes si ha servido para algo.

Filosofar es…

Publicado: marzo 2, 2015 en Metafísica
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Filosofar es contemplar (theorein) el mundo con ojos de entomólogo.

Madrid