En defensa de los trolls de Internet

Publicado: mayo 2, 2013 en Metablog
Etiquetas:, , , ,

Con todo el berenjenal de la LOMCE y la situación problemática de la filosofía en la educación, he tenido la oportunidad de leer apologías del papel de la asignatura muy buenas, regulares y, por desgracia, también bastante malas. Una idea que aparece mucho es la siguiente: los alumnos de educación media jamás aprenderán nada de filosofía (en la vida, se supone) si no tienen la asignatura en el plan de estudios. ¿Eso es cierto? Probablemente sí. O no. Sin datos estadísticos es complicado hablar alegremente sobre el tema, pero una intuición a partir de mi experiencia personal me dice que algunos alumnos sí tienen un primer contacto positivo con la disciplina, otros (¿muchos?) la odian y el resto, como el cosmos insondable, permanece indiferente.

Mi primera vez con la filosofía no fue en el instituto, ni leyendo las obras completas de Bertrand Russell, ni viendo películas independientes de cinco horas. Fue en los foros de Internet. En mi adolescencia temprana pasé por una fase de obsesión con la cuestión de la existencia de Dios, que me parecía la pregunta más importante del mundo. De hecho, no encontraba otro debate con unas consecuencias (metafísicas, epistemológicas, éticas, políticas) tan tremebundas como ése. Como a muy pocos (o a nadie) les parecía tan interesante como a mí, busqué refugio en los foros de Internet. Gracias a los dioses olímpicos, en Internet las aguas son anchas como el vinoso ponto y hay p0rn de todo, incluso grandes foros como Creencias, Ateos/Teístas y un par más. Y ahí gasté las horas muertas. Horas y horas. Aparecían conceptos como la navaja de Occam, la teoría de la evolución (que me habían explicado en secundaria del modo más desastroso posible), el argumento ontológico de san Anselmo o el cosmológico de santo Tomás,  filosofía de la ciencia más o menos pop, falacias lógicas de todo pelaje, la tetera de Russell, el libre albedrío y el determinismo y en fin. Un aluvión de entidades y hechos particulares que tenía que digerir y rápido. Porque si no articulaba con detalle y precisión de relojero un mensaje en el foro, pues bien,  discreparían conmigo los contertulios más educados y sería absolutamente linchado por los trolls. Los trolls. A eso iba.

troll

Los trolls eran especiales. Todos los que encontraba eran inmunes a los poderosos ataques de la artillería de la lógica clásica, pero conocían de memoria toda la lista de falacias existente e incluso habían añadido un par nuevas. Si entre dos contertulios educados, no-trolls, al final se llegaba a un punto muerto y de manera ilustrada se abandonaba el debate, una discusión con un troll se alargaba con total seguridad hasta la muerte térmica del universo. Pero esos debates de besugos, cíclicos y nominalistas las más de las veces, requerían un gasto ingente de ATP para contestar con tino cada objeción, por larga o absurda que fuese. Porque cuando uno es un niño y comienza en esto de los foros siente que la racionalidad misma está en peligro si pierde la discusión, si te acaban colando el argumento ontológico hasta las trancas aunque le sacaras en su momento, con gesto victorioso, la crítica de Kant. Del mismo modo que antes la mili templaba el carácter, el enfrentamiento con un troll potencia la capacidad discursiva y convierte a un usuario medio de Internet, a un mindundi, en un señor, preparado y dispuesto a cualquier cosa; una máquina de refutar sedienta de sofismas. El interés general por tener la razón y demostrar su voluntad de poder movía a todos los foreros, en cierto modo, a emprender una carrera armamentista de argumentos para no quedar en un completo ridículo, de dimensiones incluso ontológicas, delante de centenares de personas. En esa época, los trolls de Internet representaron el motor que me condujo, de manera inexorable e irreversible, al gran debate. Luego, cuando uno crece, debe prescindir de ellos.

Anuncios
comentarios
  1. Jose dice:

    Así es como comenzamos las nuevas generaciones con algo que se pueda llamar cultura o educación. Los que consiguen sacar la cabeza de la televisión y la música de masas digo.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s